sábado, septiembre 29, 2007

Letanía

A una antigua amiga




me culpo agotada de umbrales, sangran a ratos mil lanzas, me cuelgan dos alas difíciles. camino, camino por una tierra secreta, donde maniquíes juegan a lanzarme luciérnagas, donde por más que corra entre los pasadizos, llegaré siempre al mismo pozo. te recuerdo, te recuerdo como si fuese ayer que mi rostro defenso te sacudió de un momento a otro. te recuerdo, te recuerdo en lo femenino, en lo grotesco, en la maravilla y el caos de nuestras infancias. rememoro, rememoro la tibialuz de aquella posada bajo la lluvia, el día en que risas y llantos leyeron nuestros arcanos y tallaron un esbozo de nuestros destinos.


un espacio impensable nos separa a estas alturas, un vacío entre letra y letra guarda nuestras distancias. mujer de los pies firmes, intenso semblante y espontáneas mareas, te escribo infructuosamente desde aquí... desde esta tierra, desde este albergue, desde esta mesa, desde estos lamentos. me cuelgan azules plumas de inevitable vuelo, ya he llorado la muerte del tiempo y he sepultado balbuceos de un adiós imperecedero.


déjame agitar los rosarios que no recé a mi partida, con la tuya y haré de ella el luto de mis difuntos momentos. déjame abrazar las hebras que no tejí cuando me nombrabas y haré de ellas tramas de pequeñas letras. déjame leer las olas, que no busqué cuando me llevabas y haré de ellas océanos de letanías.


han caído sobre mi frente doce fragmentos de un sueño, conjugados por diez infantas. despierto y los retengo cruzados en mi pecho, como una pequeña enferma. convaleciente, se desvanecen como mieses entre mis dedos. de cuando en cuando retengo uno y me deleito entre solitarias sonrisas. de cuando en cuando desfallezco en uno y pestañeo en lánguidas danzas. de cuando en cuando me escondo de uno y un puñado de voces, pistas me reclaman.


¿en qué parte de estas palabras puedo encontrarte?

mudas ante un nomeolvides, cada huella se retuerce temblorosa. en mi ceguera, emito un canto frágil esperando que vuelva a mi... un atisbo de ti

se que pronto vendrás, se que pronto volverás. pero mi canto gastado se levanta cual letanía ante cada giro, ante cada muerte de un instante perecedero. tu travesía conmemorará el cuentagotas de mis emociones, tu vuelta conmemorará la órbita de tantos momentos. sólo entonces se arrastrarán mil lamentos avasallándose hacia el poniente y se colorearán nuestros rostros ante el nadaqueperder. una sonrisa se me escapa, en la albañilería de tal rito.


nomediluyas...notedescoloro


lunes, septiembre 10, 2007

tremulario




en puntillas, l e v e m e n t e , entro en mi cama. mi pie, aun pequeño e infantil, se estremece por

el frío exasperante. aún me es posible recordar con exactitud como se arrojó el miedo sobre mí.

el denso aire nocturno se mantenía enrarecido junto al cielo de mi pieza. seres invisibles

enarbolaban espadas y cámaras mortuorias me vigilan desde el armario. un ejército de hormigas

se enfila a lo largo de mi piel, un sudor helado surge desde las recónditas profundidades de una

infantil curiosidad

¿vendrán por mí?- solía preguntarme ansiosa entonces. no lo creo, infanta, me respondo ahora.

Distante de aquel momento agobiante, cruzan por mi memoria, retazos de un sueño...

despierto agitada, convulsionada, me siento en la almohada y miro a través de la ventana

de enfrente... un árbol se dobla abruptamente con el arrase del viento, una y otra vez. despierto,

es de noche, la lámpara está aún encendida, para colmo de mi hermano.

pero sigo en el terror, la espalda sudada y el cuerpo en temblor. cruzo mis brazos

contra mi pecho, me aferro a la nada. cada uno de mis sentidos son ahora sigilosos, ningún

movimiento queda sin asimilar.

de pronto... sutilmente, tres pasos se enfilan sobre la madera del pasillo... un dedo que

toca la perilla de mi puerta, como deseando entrar y luego arrepentirse. sin saberlo siquiera,

mis dedos se crispaban ante la inminencia de la llegada de la continuidad, de algo llamado

caos... venía en mi búsqueda. pero mi arrojo y médula, escodíanse

fuera de mí, en manos del miedo feudal.

temblores por doquier. aun espero.