domingo, diciembre 27, 2009
miércoles, octubre 07, 2009
a veces duermo
Hay cosas
que merecen
la inmensidad de un pestañeo.
En ese abrir y cerrar
se ciernen las posibilidades
de una memoria amable.
No quisiera
tener los ojos siempre abiertos,
no me gustaría
, en absoluto,
no poder sentarme
en el tiempo
de cuando en cuando.
Cierro los ojos
y veo mis párpados.
Veo un cielo
embarazado de agua
viéndose gris
, cuando lo miro.
La arena
no se ve pálida
y mis pies no se pierden en ella.
A veces la oscuridad me templa
por eso
cierro mis ojos
y no me pierdo.
Cierro al mar los ojos,
abro la vista
hacia mí.
Y siempre
veo el mismo oleaje.
jueves, octubre 01, 2009
carta para no ser leída
[encontré esta hoja, perdida hace tiempo,
miércoles, julio 15, 2009
Hipocondria
martes, julio 07, 2009
jueves, mayo 28, 2009
...por una cabeza
- Tengo una corona de cumpleaños. Triunfo...- dijo, y se llevó a la boca un puñado de sal.
- soy la flamante ganadora de un trono en naipes. Gané todo lo que busqué, mas la adición me sabe a sal. Ganar, ganar en modelos vacíos de entrañas, mas con pieles de Praga y olores de enio- y cierra la maleta que acaba de cargar.
Se absorbe en encuentros flagrantes, se abre en duelos fútiles, se pierde en danzas alegres. Cuando la miras, te equivocas, las palabras la ahogan, las preguntas tristemente condecoran y sólo los silencios la arrullan. Su reino de títulos no es más que celofán y neón, apuntalados por mudos transeúntes. Ya no sabe hasta qué punto los encuentros la perdieron, y cuantos otros ella perdió. Ya no sabe cómo explicarlo, pues hace tiempo perdió las cartas, cartas dirigidas a nadie. Aunque así lo imagine, su boleto no la llevará en dirección norte. Hasta es predecible, que siga huyendo por cambios de andén. Ella baila, mas de no hacerlo, la descubren y emerge. Ella baila, mas de hacerlo, lo hace de la mano de un amarillo crepúsculo, propio de dementes.
Favor de no pedir palabras, puesto que en su mano, ellas se atrasan y hasta vomitan. Fallan.
Favor de esperar tras la línea, mientras el viento pasa.
Puede que un día, transborde el tren a la hora y llegue sin accidentar.
En ese caso, estarás a tiempo en su puerta, a tiempo para impedir
cortes en trámite.