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Hay cosas
que merecen
la inmensidad de un pestañeo.
En ese abrir y cerrar
se ciernen las posibilidades
de una memoria amable.
No quisiera
tener los ojos siempre abiertos,
no me gustaría
, en absoluto,
no poder sentarme
en el tiempo
de cuando en cuando.
Cierro los ojos
y veo mis párpados.
Veo un cielo
embarazado de agua
viéndose gris
, cuando lo miro.
La arena
no se ve pálida
y mis pies no se pierden en ella.
A veces la oscuridad me templa
por eso
cierro mis ojos
y no me pierdo.
Cierro al mar los ojos,
abro la vista
hacia mí.
Y siempre
veo el mismo oleaje.
miércoles, octubre 07, 2009
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1 comentario:
nada mejor que cerrar los ojos y perder la conciencia, abstraerse del mundo. yo por lo general ando preparadao para ocaciones asi, por eso siempre llevo mis audifonos conmigo.
cada parpadeo es un punto aparte.
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