miércoles, diciembre 12, 2007

Leveluz




Veo quien eres ahora,



bajo la suavidad de sombras,

equidistando eternamente de focos y penumbras.


Se gradua una luz,

las líneas se vuelven sucias,

te alejas, te envuelves en pequeñas mascarillas,

sobrepasas la sombra y quiebras el sólido cemento.


Sólo así te veré

una vez que se encienda la luz,

y finalmente muera el imperio,

el imperio que alguna vez

conquistó los límites de cada materia,

saturando su porvenir.



caen velos

soplan vientos

se encienden luces



aún espero

lunes, diciembre 03, 2007

breve historia de una sonrisa

Para la señorita de las puertas


Una taza de té, mal lavada, con bolsa usada, precaria
en medio de un frío mal nacido, un juego cansado, trenzas conversadas y perros como vacas.
un puñado de hojas cayeron tendidas sobre su faz
se encendieron las luces de la multitud, de la ciudad,
iluminaron el cartón piedra y el celofán

flagelándolos a ratos, como flagelan resfríos en primavera


Aún así, ella vela con resabios endulzados, las tibias notas de un ayer embalsamado. Habla de cantos, paisajes, monólogos táctiles, cuenta gotas en otoño y motas orientales en primavera. Se detiene un segundo, me llama, me pide que me siente a su lado cada primer día. Yo, simplemente, deshago mi orden de arraigo y cuento los pasos de un gato en la niebla.



Danzamos por domingos en parques con sus faroles y giramos cargadas de sarcasmos por las avenidas los feriados. Mas, aún no decide si volver por la estación con su boleto parisino gastado, o si arraigarse por los patios con sus urdiembres y raíces. Dubitativa acoge entre sus opciones la rotonda con sus cantos y hasta la plazoleta con sus ánimas. De cualquier forma, cualquiera de aquellas tardes seguirá clasificando aromas y sabores entre los grilletes, pidiéndome que ordene cada paisaje.
En cada uno…
Hazme señas, y yo desharé el mudo rincón

Quejémonos, lloremos, aturdámonos, corramos, cantemos
con muecas en los labios, arrugas en los ojos y carmín en las mejillas



contigo habrá sonrisas


como habrá rocío
en los recodos del enraizamiento

domingo, octubre 28, 2007

La razón del cobarde





se olvida para recordar

la mano abierta y rota con atadura en mano


se pierde para encontrar

las puntasdepies inmersas en un pastizal de bisagras


se caotiza para ordenar

los recovecos de una vuelta de domingo en tranvía



se dibuja... por ausencia
por dibujo se ausenta
se ausenta por trazos artimaños

se abre una grieta en el tiempo,
se despeja un espejo por salida,
se acurrucan mil fronteras ya diluidas,
se barren fragmentos y
se pierden los trazos de una línea equidistante



de a dos calles

y a plena vereda destripada

ella corre alegre en la roja turbiedad

que lleva por abrigo


- ¿a donde vas?- le preguntaron

- a Pérdida- ella respondió



Luego la mano del cobarde, acoge agobiado los rastrojos de un infinitesimal acorde ya ahogado, viste los duelos y celebra lutos. Gimotea, saca su lupa, esgrime preguntas, garabatea respuestas. Ojos entornados, convulsos y obesos de asombros. Pobre nostálgico, nunca pudo terminar de tejer el velo de los ojos ya perdidos. Pobre infeliz, nunca pudo atravesar un mar de tenues fibras sin quejarse del polvo en sus ojos. Pobre inútil, nunca supo mirar por los cerrojos sin sentir aterrado el sabor de retoños y vástagos.






martes, octubre 23, 2007

Apelación Nº 3




Lección nº 524. Manual Docente


Nunca osar dar vuelta la página, ni mucho menos hacerlo sin emitir estruéndos. Al contrario, es preciso atormentar el rabillo golpeándolo hasta desviarlo.



sábado, octubre 20, 2007

encontrar




Se levantó en silencio y le ofreció una taza de café con leche. Era un dos de marzo y la mañana había estado enturbiada por neblinas.


Pensó que de sucederse marzos como se desencadenan voces bajo el silencio embalsamado, cada tecla de cada recado bajaría a humedecerse en medio de un papel. Así se irían jactando sinsabores ante las importunadas dichas. Aún más, cada marzo traería consigo nuevos abriles. Hasta creyó que las antiguas radios dejarían en su momento de ejecutar con interferencia desequilibrios geográficos y los aturdidos amaneceres prometerían aplacar sus marrones. En ese caso, un cerrardeojos me resultaría suficiente para dejar de agotar treguas y bailar esperas. Aún cuando una taza me vigila hiperventilada al borde de un naufragio de servilletas.


Recuerda que fue el esgrimista quien que quiso descubrirse. No, mi retoño, no fue así. Fuiste tú quien derramó las lancetas antes de que alguien pudiese bajar la muñeca del apliqué. Sino, ¿de qué serviría descender hacia la ventana dejando que cada naranja se quiebre de una vez por todas?

lunes, octubre 15, 2007

hoy, soñé



Descubres corriendo el mundo... este color, esta textura, estos mismos sonidos y estos... son los mismos movimientos. Tú decías algo sobre los temporales y yo desplazaba mi vista hacia aquel punto… coincidiendo en un momento preciso. Nos asomamos a una misma frecuencia de orbitas en traslación. Cierras la boca y hundes entre la comisura de tus labios el asombro con la misma certeza con que posas tu mano sobre la mesa. Por siglos, aquel mismo gesto estará condenado a volver a ahogar el mismo giro. Sólo entonces, volverán tus dedos a presionar los párpados de tu pasado diciendo ingenuamente:

- Esto lo soñé

sábado, septiembre 29, 2007

Letanía

A una antigua amiga




me culpo agotada de umbrales, sangran a ratos mil lanzas, me cuelgan dos alas difíciles. camino, camino por una tierra secreta, donde maniquíes juegan a lanzarme luciérnagas, donde por más que corra entre los pasadizos, llegaré siempre al mismo pozo. te recuerdo, te recuerdo como si fuese ayer que mi rostro defenso te sacudió de un momento a otro. te recuerdo, te recuerdo en lo femenino, en lo grotesco, en la maravilla y el caos de nuestras infancias. rememoro, rememoro la tibialuz de aquella posada bajo la lluvia, el día en que risas y llantos leyeron nuestros arcanos y tallaron un esbozo de nuestros destinos.


un espacio impensable nos separa a estas alturas, un vacío entre letra y letra guarda nuestras distancias. mujer de los pies firmes, intenso semblante y espontáneas mareas, te escribo infructuosamente desde aquí... desde esta tierra, desde este albergue, desde esta mesa, desde estos lamentos. me cuelgan azules plumas de inevitable vuelo, ya he llorado la muerte del tiempo y he sepultado balbuceos de un adiós imperecedero.


déjame agitar los rosarios que no recé a mi partida, con la tuya y haré de ella el luto de mis difuntos momentos. déjame abrazar las hebras que no tejí cuando me nombrabas y haré de ellas tramas de pequeñas letras. déjame leer las olas, que no busqué cuando me llevabas y haré de ellas océanos de letanías.


han caído sobre mi frente doce fragmentos de un sueño, conjugados por diez infantas. despierto y los retengo cruzados en mi pecho, como una pequeña enferma. convaleciente, se desvanecen como mieses entre mis dedos. de cuando en cuando retengo uno y me deleito entre solitarias sonrisas. de cuando en cuando desfallezco en uno y pestañeo en lánguidas danzas. de cuando en cuando me escondo de uno y un puñado de voces, pistas me reclaman.


¿en qué parte de estas palabras puedo encontrarte?

mudas ante un nomeolvides, cada huella se retuerce temblorosa. en mi ceguera, emito un canto frágil esperando que vuelva a mi... un atisbo de ti

se que pronto vendrás, se que pronto volverás. pero mi canto gastado se levanta cual letanía ante cada giro, ante cada muerte de un instante perecedero. tu travesía conmemorará el cuentagotas de mis emociones, tu vuelta conmemorará la órbita de tantos momentos. sólo entonces se arrastrarán mil lamentos avasallándose hacia el poniente y se colorearán nuestros rostros ante el nadaqueperder. una sonrisa se me escapa, en la albañilería de tal rito.


nomediluyas...notedescoloro


lunes, septiembre 10, 2007

tremulario




en puntillas, l e v e m e n t e , entro en mi cama. mi pie, aun pequeño e infantil, se estremece por

el frío exasperante. aún me es posible recordar con exactitud como se arrojó el miedo sobre mí.

el denso aire nocturno se mantenía enrarecido junto al cielo de mi pieza. seres invisibles

enarbolaban espadas y cámaras mortuorias me vigilan desde el armario. un ejército de hormigas

se enfila a lo largo de mi piel, un sudor helado surge desde las recónditas profundidades de una

infantil curiosidad

¿vendrán por mí?- solía preguntarme ansiosa entonces. no lo creo, infanta, me respondo ahora.

Distante de aquel momento agobiante, cruzan por mi memoria, retazos de un sueño...

despierto agitada, convulsionada, me siento en la almohada y miro a través de la ventana

de enfrente... un árbol se dobla abruptamente con el arrase del viento, una y otra vez. despierto,

es de noche, la lámpara está aún encendida, para colmo de mi hermano.

pero sigo en el terror, la espalda sudada y el cuerpo en temblor. cruzo mis brazos

contra mi pecho, me aferro a la nada. cada uno de mis sentidos son ahora sigilosos, ningún

movimiento queda sin asimilar.

de pronto... sutilmente, tres pasos se enfilan sobre la madera del pasillo... un dedo que

toca la perilla de mi puerta, como deseando entrar y luego arrepentirse. sin saberlo siquiera,

mis dedos se crispaban ante la inminencia de la llegada de la continuidad, de algo llamado

caos... venía en mi búsqueda. pero mi arrojo y médula, escodíanse

fuera de mí, en manos del miedo feudal.

temblores por doquier. aun espero.

viernes, agosto 24, 2007

Profana





Encauzo la mirada luego de entrar en el bendito reino, mis ojos aún enceguecidos de tanta luz, no alcanzan a vislumbrar cuanto
gime y cuanto cae… allá en la penumbra. El umbral, un albergue momentáneo se afana de mi presencia para hacerse de un títere
manipulable. En momentos como éste, la epifanía me envuelve, una vez que las verticales me agobian, aun más si las estorba un
horizonte.



¡Presión sobre mis sienes! La absolución me corroe, me encadena, me condena a la eternidad. ¿Por qué he de dejar tierra? ¿Por qué ha de ser mi gruta tan funesta?



¡Oh! Sombra, no derrochéis la mirra, ¡oh! Umbral, no me dejéis caer en tentación, oh! vertical, libradme del mal, quitadme la libertad, ahogadme en vuestros sermones.





Pilares me aplastan desde el exterior, tu interior, desarma mi impúdica desventura.



respiro un aire de falso sacrificio, devoro convulsos abismos de imperio, me entrego a abortivos y fervientes excesos, finalmente muero en vuestros devocionales.





in memoriam... no osaré beber de vuestra sangre, ni mucho menos comer de vuestra carne,





Traslaciones y rotaciones se entorpecen



Mientras se suceden sermones



en el momento en que me encuentro espalda con espalda



junto a un moro en la penumbra



mi medula cesa de enraizar junto a los demás robles



una vez que vuestra obicuidad se ha desvanecido.





sortilegios me hacen recordar como era cuando existíais, como eras cuando sonreíais.



mas, vas y vuelves, siempre con distintas máscaras,


en la medida en que vuestra simbiosis írica se nutre de múltiples ortigas.



pero sigo ahí, espalda con espalda, se escucha un ruido metálico, seco y leve a la vez,



¿Quién sois? ¿qué andáis haciendo tan azulado y tarde?





Engaño, nos volvemos a encontrar, aún en los sacramentos.




martes, julio 31, 2007

Caleidoscopio




Abyecta, exiliada, catatónica frente al trío de espejos,
giros convulsionan con mutismo,
una vez que se enturbia con desidia el rabillo
convergen derrelictos mundos brillantes
mismos, equidistantes, concéntricos
bajo el innombrable octaedro de desidia y terror
inmerso en vuestro rito mecánico
un ojo inverbe, invariable, imbécil
trata de verse, viendo

¿Quién eres, t ú o t ú – m i s m a?

paralelepípedos encasillados te apuntan con su vórtice
aquél espacio otro,
aquella senda refractaria
aquél desborde limítrofe
no cesarán de desvariar, hasta que...

circulen todas y cada una de las enajenaciones,
se desgarre una cuerda,
y no quede una gota del inexpugnable plan

ahora...

panteísmos objetarios e insectarios,
sillones omnívoros
tubos archivadores unívocos
diarios vitales vomitivos
labios rojos partidos
cajeros automáticos-autómatas bélicos
etiquetas autoadhesivas aterradoras
timbres alegremente dolorosos
cámaras visoras-visionarias observando desde Mundo Feliz
robos intrincados y conspirados junto a la sombra
intensidades turbulentas, abismantes, dominantes
densidades incitadoras del momento final, ingerible en veneno
aforismos, axiomas y apelaciones hacia {él}
odios paridos, aborrecimientos corporales, autoflagelaciones laxantes
indignantes, incluso asfixiantes simulaciones de una vida normal
muertes desviadoras y anudadoras de troncos
rubores agitados, incesantes gestos, golpes didácticos en una sala
presencias imperturbables, enmudecedoras,
que agobian invisiblemente espacios sombríos
gi-ras-u-na-úl-ti-ma-vez
útero encrispado y agazapado ante el sentido

la enmarañada equis siembra sus límites, infanta
equidistan tus exiguos moldes, no lo niegues
se desplaza vuestro centro, no lo manipules

domingo, julio 08, 2007

la vuelta larga



en medio de la tempestad de tubos fluorescentes y piedras volátiles
bajo la mirada atenta de un sabio que ladró para existir
y que negó rotundamente la existencia de su homologa...
te encontré
entre los subterráneos, cuyos flujos celestes
colisionan con la gravedad con que tú ahogas una página,
hemos caído contando escalones

era una intermitencia demoniaca
era un gran ojo hermanable amarirojo
eran segundos mínimos... en los que...
mi mano magnetizó tu frente y tu ojo examinó mi pupila

en los subterráneos...
atrás quedan aquellas luciérnagas ensangrentadas
aquellos vértigos y planes paranoides infantiles
aquella dicha por morir

se ha deslizado una hoja
se ha descubierto el vestigio de un abandono
se ha creado una marea subterránea de marchas mecánicas

la noche envuelta en una nota
guarda opuestos con la luminosidad del faro,
y a medida que se cierran puertas,
se apagan tránsitos,
vuelve crudo el asfalto...
yo me opongo... cercana

es inútil... aún así, somos incapaces de prescindir de lo inútil...

... no hables
o quebrarás la frágil e inverosímil
vuelta larga.

domingo, marzo 25, 2007

asfixia


a veces simplemente no habia espacio
a veces turbiamente faltaba el pan
a veces irremediablemente faltaba el aire
sobretodo, cuando los sordos doblan la esquina

al dar las once en el reloj de la plaza azul
nunca quise más que una pasta dentrífica rosa
y un gran espejo para dibujar una gran sonrisa irónica
en el cielo entizado de cigarros a punto de morir

ya no hay caso, tu alambre de púas ha vencido
no habrá ya más caballos tajeados
ni reflejos espias, ni mucho menos
amaneceres tardíos...

miércoles, febrero 07, 2007

Mientras


Frente a un mar de espigas moradas
mi cuerpo embalsamado pide a gritos cordura
mi mente ya juega otros juegos
que mi alma no sigue
que mi alma no alimenta
que mi alma no alberga
porque aquella glándula no existe

Desde las entrañas de la ciudad
desde aquel rincón
surge la voz que sopla mis canciones
el gris cemento juega a las escondidas con mis pasos
donde el sentido contempla la ronda de los guiones blancos
y donde aquella nube intoxica mi sentir

Mi vida gira alrededor de una rueda
mientras aquel desgraciado cuenta los escalones mientras cae,
mientras ese otro miserable cuenta los libros alados en el cielo
el pincel habla y grita simultáneamente
alternando los zumbidos de la mosca láctea
con el flujo etílico de Emanuelle,
desde la vertiente de las entrañas
desde la podredumbre de tu lengua
cae la gota que endurece mis harapos

¿Donde estamos?
Dicen que esta es tierra de moros, pero aun no lo se
porque mientras más nudos tiene la madera
más le ladran los perros a la luna
y aquellas dos moscas se posan sobre la leche tibia
mientras Manuel sigue afuera

-¿Cronopio cronopio?
-cronopio
-¿Hilo?
-Dos, pero uno azul...