lunes, diciembre 03, 2007
breve historia de una sonrisa
Una taza de té, mal lavada, con bolsa usada, precaria
en medio de un frío mal nacido, un juego cansado, trenzas conversadas y perros como vacas.
un puñado de hojas cayeron tendidas sobre su faz
se encendieron las luces de la multitud, de la ciudad,
iluminaron el cartón piedra y el celofán
flagelándolos a ratos, como flagelan resfríos en primavera
Aún así, ella vela con resabios endulzados, las tibias notas de un ayer embalsamado. Habla de cantos, paisajes, monólogos táctiles, cuenta gotas en otoño y motas orientales en primavera. Se detiene un segundo, me llama, me pide que me siente a su lado cada primer día. Yo, simplemente, deshago mi orden de arraigo y cuento los pasos de un gato en la niebla.
Danzamos por domingos en parques con sus faroles y giramos cargadas de sarcasmos por las avenidas los feriados. Mas, aún no decide si volver por la estación con su boleto parisino gastado, o si arraigarse por los patios con sus urdiembres y raíces. Dubitativa acoge entre sus opciones la rotonda con sus cantos y hasta la plazoleta con sus ánimas. De cualquier forma, cualquiera de aquellas tardes seguirá clasificando aromas y sabores entre los grilletes, pidiéndome que ordene cada paisaje.
En cada uno…
Hazme señas, y yo desharé el mudo rincón
Quejémonos, lloremos, aturdámonos, corramos, cantemos
con muecas en los labios, arrugas en los ojos y carmín en las mejillas
contigo habrá sonrisas
como habrá rocío
en los recodos del enraizamiento
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3 comentarios:
se me hizo costumbre aferrarme a alguna de tus frases y pensarla, y verla como una película.
y sentarme a disfrutarla
y esconderla por un rato para despues soltarla
entre letras que se caen hasta llegar aquí a tu blog
y decir algo por decir
aunque no tenga nada que ver
ni contigo
ni conmigo
ni con nadie que conozco
aunque sean fantasías de un jueves por la mañana.
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"Hazme señas, y yo desharé el mudo rincón"
Pero si estabamos sentadas de espalda a muchas cosas: frente al mar.
No son excusas, pero ver pasar el tiempo mirando un pequeño bote al frente era lo que querían y no.
Era lo que callaban y no.
Ellas eran y no.
Los silencios eran como descansos: señas de que en compañía (estaban a punto de experimentar)
dos breves sonrisas frente al mar
dos breves historias frente al mar
dos breves personas frente al mar
no hay mar, pero si sonrisas, historias y personas.
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Hoy día es jueves y quiero (como hace mucho) ir a la playa.
He ahí lo recurrente del mar
una necesidad! que se me hace latente.
Hola !
No sé porque tu relato me hizo recordar a las antiguas navidades que yo vivía. Paseábamos con la abuela por la única noche que podíamos pasear, mirando luces y paisajes tan hermosos... todos eran felices y tranquilos, pasivos y gentiles. No existían los ladrones por una noche, ni las peleas familiares, ni los cuentos de terror, porque nos recostábamos en un colchón a ver la película de siempre, que siempre gozábamos.
La sonrisa es breve, como la vida también lo es, y hay que aprovecharla. Las cosas normales, gastadas, son las verdaderas y que mantienen la vida... la sonrisa es breve y eterna.
Me gustó la historia.
Adiós !
Ultimamente la cabeza se me vuela con una facilidad increible,y siento que casi todo el tiempo lo paso lejos de mi pero mirandome siempre, quizas tengo un problema con el ego...
pero esa no era la idea, la cosa es que ultimamente he pensado mucho en varios asuntos, sobre todo a lo que nos compete en la U, pero tampoco es de eso de lo que quiero hablar exactamente, es mas bien de que hare durante los dos meses que sienta la distancia por todos lados, cuando sienta una necesidad atropellada (dificil palabra) de hablar de las cosas que mas me gusten y cami este mirando al mar.
Tu tines demasiada alma como para ser de verdad.
Besos cami y gracias por todo
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