lunes, enero 21, 2008

Templar


Una caminata exorcizante


sonidos...


a pulsos de vagos recorridos
fluyen trazos finos de entre los ases de luz


la ciudad no duerme
no es capaz
a falta de órganos, no lo fue, ni lo será


tras una ciudad que falla, urde y maquina
sólo corrientes, suministros, cortes en tramite
como si de engranajes hablaran los comensales

fluorescencias me recuerdan la hora
Aún es temprano,
temprano para una patria

un respiro cansado, se vuelve silencioso

paso tras paso, mano a mano
y en un acto imposible
se desconecta cada gesto del otro
cada imagen de la hebra

y viceversa.



la noche ligera bajo una nota

se agita,

ante la saciedad de un vacio ajeno

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