jueves, agosto 12, 2010

Tosca

Pesa el cuerpo cuando se humedece el centro y retuercen los nopuedomás, cuando los dolores no se exhalan. Aún siendo tan arraigadas las hazañas en tí, me pesa el alma y mi mente se aletarga en gravedad. Trata de respirar y sabrás qué lamento. Mientras pongo un pie delante del otro, doblo sólo una rodilla y dejo el otro pié en diagonal, pero lo único que hago es temblar. Abandono mis manos en el aire, exhalo la ciénaga, aunque mis pies no sean capaces de ser iguales. Caigo. Voy formando la semblanza de la tierra, voy buscándome en ella, aunque no sea capaz ni de encontrar mis propios pies.

4 comentarios:

Herve dijo...

Dedicado a Lilo :)

Ectoplasmatica dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ectoplasmatica dijo...

:)
Pareciera ser la desconformidad del alma ante un cuerpo que no se ajusta a su inmensidad. El alma revolotea sin la libertad que quisiese... es tanta la infinitud del Universo como para limitarse al diminuto y frágil cuerpo humano.


Cariños desde Samoa jeje

StringerBell dijo...

Me ha gustao, coñazo.

Narvaez, mi blog.

Buenas noches.-