martes, diciembre 30, 2008




si giran los crepusculos allá a lo lejos
yo estoy quebrando cada impertinecia del tablero
mas, dejo que cada pieza quede a la mitad de su camino
y vuelvo sobre las moscas que dibujaban una daga en medio del cenicero
sin embargo pienso un segundo más tarde cómo se verán los azulejos sin sus abriles
y retomo la cuerda que me lleva al cuarto altillo
pero, esos atardeceres siguen aún afuera
hay que apurarse antes de que hiervan
corro antes de que el duodécimo segundo agote las esperas
aún, como siempre, llego tarde, me distraen entre los dientes del gorrión
pero pienso en esos dibujos y cómo se verían las ampolletas sin esos horribles martillos
el cemento se secó, pero justo aquí

me quedo y en ninguna parte
ven algún día a enrostrarme

1 comentario:

María José dijo...

Yo puedo ser azulejos llenos de abril, de azul, de precisión, cuadrados, muchos: de metro o no.
Tu eres más bien como los crepúsculos a los lejos retorciéndose, un poco melancólicos, un día a mitad de camino: naranjos en ebullición.

El cemento no se seca entre los azulejos y los crepúsculos: se reflejan, se potencian, se construyen y se destruyen.


te quiero y te extraño a ti camila narváez, tal como mis ojos te recuerdan.
y te quiero también, porque me destruyes y me construyes más firme, me muestras quien soy desde tus ojos: que me tienen minuciosa y particularmente construida.



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