No puedo definirte: estás siempre siendo los demás. No puedo
amarte cuando me encuentro a mí misma en ti. Quiero que sepas que, en días
alienantes, te odio y a mí en ti.
Quise un carnaval hacia lo otro, pero no pude si no
encontrar más de lo mismo. Quise ser alteradamente feliz, mas, sólo encontré el
difícil camino hacia adentro. Cerca de todo esto, mi madre toma una taza de
café en el sillón, la mirada perdida, los labios fruncidos. Me aburro de
esperarla, ella también.
Siempre ansié algo que me tomara de las manos y me tirara
hacia la tierra. Un objeto ardiendo cae a mis pies, sus esquirlas no terminan
de agotarme. Sólo me estoy diluyendo de a poco.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario