
lunes, mayo 05, 2008
escena para el té

jueves, abril 03, 2008
I.
Agua hirviendo
Caen tintes entre la estepa de burbujas
Formando delicados cursos,
Cursos de hilos que caen ingrávidos
, danzantes
Forman pequeñas líneas de gracia
Serpentinas de nada.
Mi cuello se dobla
Olvide lavarme la cara
sábado, marzo 01, 2008
contra / sobre
+shomei+tomatsu.jpg)
contra el pavimento
contra el pavimento se encuentra
contra el pavimento se encuentra una mujer
contra el frío pavimento se encuentra
su zapato de tacón, su cartera de charol, sus cabellos marrón.
su rostro contra el cemento, incita a vislumbrar el vacío abismo de su accidente
los transeúntes por la escena
Cuántos encuentros habría encontrado para encontrarse donde está
acostada sobre un lagar de sudores ajenos
palpando pisadas atrasadas
ahora es el momento
ahora ha encontrado la razón justa
la ha fijado fría en esa extensión gris que hay bajo su mano
e inunda todo su frente
cada sudor, cada pisada, cada vapor
encuentra su razonable medida
cada taza de té evaporada en el ayuno
cada cerrojo interceptado en el esquema
cada hoja del horario inarrancable en la espera
encuentra su indeleble mancha
ahorasobreelpavimento
miércoles, enero 23, 2008
áreas

Es bastante distraida, su comportamiento es bueno, respeta rondas preestablecidas. En su actuar es más bien lenta, es risueña. Presenta dificultad en fundir las siguientes vocales: a-e-u. Grafica al revés el número tres, no reconoce los siguientes números: 5 - 6 - 7 - 9. Le cuesta identificar las siguientes figuras geométricas: círculo, rectángulo. Seguir reforzando lenidad fina. Presenta un lenguaje claro, al igual que en su recapitulación. Reconoce el número de sílabas existentes en un árbol, correspondencia inicio a inicio. Reconoce colores primarios, figuras geométricas e identifica izquierda y derecha. Es reservada con el confesor, le cuesta responder a preguntas. Presenta algunas posturas inadecuadas y esquema parabólico adecuado a su edad. Se lleva bien con sus hostiles, se comunica poco con el arbitro. Le cuesta bastante escribir su nombre, realizar giros, conservar cantidades.
Nota: Reforzar los aspectos deficie n te s.
lunes, enero 21, 2008
Templar

Una caminata exorcizante
sonidos...
a pulsos de vagos recorridos
fluyen trazos finos de entre los ases de luz
la ciudad no duerme
no es capaz
a falta de órganos, no lo fue, ni lo será
tras una ciudad que falla, urde y maquina
sólo corrientes, suministros, cortes en tramite
como si de engranajes hablaran los comensales
fluorescencias me recuerdan la hora
Aún es temprano,
temprano para una patria
un respiro cansado, se vuelve silencioso
paso tras paso, mano a mano
y en un acto imposible
se desconecta cada gesto del otro
cada imagen de la hebra
y viceversa.
la noche ligera bajo una nota
se agita,
ante la saciedad de un vacio ajeno
miércoles, diciembre 12, 2007
Leveluz
Sólo así te veré
conquistó los límites de cada materia,
lunes, diciembre 03, 2007
breve historia de una sonrisa
Una taza de té, mal lavada, con bolsa usada, precaria
en medio de un frío mal nacido, un juego cansado, trenzas conversadas y perros como vacas.
un puñado de hojas cayeron tendidas sobre su faz
se encendieron las luces de la multitud, de la ciudad,
iluminaron el cartón piedra y el celofán
flagelándolos a ratos, como flagelan resfríos en primavera
Aún así, ella vela con resabios endulzados, las tibias notas de un ayer embalsamado. Habla de cantos, paisajes, monólogos táctiles, cuenta gotas en otoño y motas orientales en primavera. Se detiene un segundo, me llama, me pide que me siente a su lado cada primer día. Yo, simplemente, deshago mi orden de arraigo y cuento los pasos de un gato en la niebla.
Danzamos por domingos en parques con sus faroles y giramos cargadas de sarcasmos por las avenidas los feriados. Mas, aún no decide si volver por la estación con su boleto parisino gastado, o si arraigarse por los patios con sus urdiembres y raíces. Dubitativa acoge entre sus opciones la rotonda con sus cantos y hasta la plazoleta con sus ánimas. De cualquier forma, cualquiera de aquellas tardes seguirá clasificando aromas y sabores entre los grilletes, pidiéndome que ordene cada paisaje.
En cada uno…
Hazme señas, y yo desharé el mudo rincón
Quejémonos, lloremos, aturdámonos, corramos, cantemos
con muecas en los labios, arrugas en los ojos y carmín en las mejillas
contigo habrá sonrisas
como habrá rocío
en los recodos del enraizamiento
domingo, octubre 28, 2007
La razón del cobarde

se olvida para recordar
la mano abierta y rota con atadura en mano
se pierde para encontrar
las puntasdepies inmersas en un pastizal de bisagras
se caotiza para ordenar
los recovecos de una vuelta de domingo en tranvía
se dibuja... por ausencia
por dibujo se ausenta
se ausenta por trazos artimaños
se abre una grieta en el tiempo,
se despeja un espejo por salida,
se acurrucan mil fronteras ya diluidas,
se barren fragmentos y
se pierden los trazos de una línea equidistante
de a dos calles
y a plena vereda destripada
ella corre alegre en la roja turbiedad
que lleva por abrigo
- ¿a donde vas?- le preguntaron
- a Pérdida- ella respondió
Luego la mano del cobarde, acoge agobiado los rastrojos de un infinitesimal acorde ya ahogado, viste los duelos y celebra lutos. Gimotea, saca su lupa, esgrime preguntas, garabatea respuestas. Ojos entornados, convulsos y obesos de asombros. Pobre nostálgico, nunca pudo terminar de tejer el velo de los ojos ya perdidos. Pobre infeliz, nunca pudo atravesar un mar de tenues fibras sin quejarse del polvo en sus ojos. Pobre inútil, nunca supo mirar por los cerrojos sin sentir aterrado el sabor de retoños y vástagos.
martes, octubre 23, 2007
Apelación Nº 3
sábado, octubre 20, 2007
encontrar

Se levantó en silencio y le ofreció una taza de café con leche. Era un dos de marzo y la mañana había estado enturbiada por neblinas.
lunes, octubre 15, 2007
hoy, soñé

- Esto lo soñé
sábado, septiembre 29, 2007
Letanía

me culpo agotada de umbrales, sangran a ratos mil lanzas, me cuelgan dos alas difíciles. camino, camino por una tierra secreta, donde maniquíes juegan a lanzarme luciérnagas, donde por más que corra entre los pasadizos, llegaré siempre al mismo pozo. te recuerdo, te recuerdo como si fuese ayer que mi rostro defenso te sacudió de un momento a otro. te recuerdo, te recuerdo en lo femenino, en lo grotesco, en la maravilla y el caos de nuestras infancias. rememoro, rememoro la tibialuz de aquella posada bajo la lluvia, el día en que risas y llantos leyeron nuestros arcanos y tallaron un esbozo de nuestros destinos.
un espacio impensable nos separa a estas alturas, un vacío entre letra y letra guarda nuestras distancias. mujer de los pies firmes, intenso semblante y espontáneas mareas, te escribo infructuosamente desde aquí... desde esta tierra, desde este albergue, desde esta mesa, desde estos lamentos. me cuelgan azules plumas de inevitable vuelo, ya he llorado la muerte del tiempo y he sepultado balbuceos de un adiós imperecedero.
déjame agitar los rosarios que no recé a mi partida, con la tuya y haré de ella el luto de mis difuntos momentos. déjame abrazar las hebras que no tejí cuando me nombrabas y haré de ellas tramas de pequeñas letras. déjame leer las olas, que no busqué cuando me llevabas y haré de ellas océanos de letanías.
han caído sobre mi frente doce fragmentos de un sueño, conjugados por diez infantas. despierto y los retengo cruzados en mi pecho, como una pequeña enferma. convaleciente, se desvanecen como mieses entre mis dedos. de cuando en cuando retengo uno y me deleito entre solitarias sonrisas. de cuando en cuando desfallezco en uno y pestañeo en lánguidas danzas. de cuando en cuando me escondo de uno y un puñado de voces, pistas me reclaman.
¿en qué parte de estas palabras puedo encontrarte?
lunes, septiembre 10, 2007
tremulario

en puntillas, l e v e m e n t e , entro en mi cama. mi pie, aun pequeño e infantil, se estremece por
el frío exasperante. aún me es posible recordar con exactitud como se arrojó el miedo sobre mí.
el denso aire nocturno se mantenía enrarecido junto al cielo de mi pieza. seres invisibles
enarbolaban espadas y cámaras mortuorias me vigilan desde el armario. un ejército de hormigas
se enfila a lo largo de mi piel, un sudor helado surge desde las recónditas profundidades de una
infantil curiosidad
¿vendrán por mí?- solía preguntarme ansiosa entonces. no lo creo, infanta, me respondo ahora.
Distante de aquel momento agobiante, cruzan por mi memoria, retazos de un sueño...
despierto agitada, convulsionada, me siento en la almohada y miro a través de la ventana
de enfrente... un árbol se dobla abruptamente con el arrase del viento, una y otra vez. despierto,
es de noche, la lámpara está aún encendida, para colmo de mi hermano.
pero sigo en el terror, la espalda sudada y el cuerpo en temblor. cruzo mis brazos
contra mi pecho, me aferro a la nada. cada uno de mis sentidos son ahora sigilosos, ningún
movimiento queda sin asimilar.
de pronto... sutilmente, tres pasos se enfilan sobre la madera del pasillo... un dedo que
toca la perilla de mi puerta, como deseando entrar y luego arrepentirse. sin saberlo siquiera,
mis dedos se crispaban ante la inminencia de la llegada de la continuidad, de algo llamado
caos... venía en mi búsqueda. pero mi arrojo y médula, escodíanse
fuera de mí, en manos del miedo feudal.
temblores por doquier. aun espero.
viernes, agosto 24, 2007
Profana

Encauzo la mirada luego de entrar en el bendito reino, mis ojos aún enceguecidos de tanta luz, no alcanzan a vislumbrar cuanto
gime y cuanto cae… allá en la penumbra. El umbral, un albergue momentáneo se afana de mi presencia para hacerse de un títere
manipulable. En momentos como éste, la epifanía me envuelve, una vez que las verticales me agobian, aun más si las estorba un
horizonte.
¡Presión sobre mis sienes! La absolución me corroe, me encadena, me condena a la eternidad. ¿Por qué he de dejar tierra? ¿Por qué ha de ser mi gruta tan funesta?
¡Oh! Sombra, no derrochéis la mirra, ¡oh! Umbral, no me dejéis caer en tentación, oh! vertical, libradme del mal, quitadme la libertad, ahogadme en vuestros sermones.
Pilares me aplastan desde el exterior, tu interior, desarma mi impúdica desventura.
respiro un aire de falso sacrificio, devoro convulsos abismos de imperio, me entrego a abortivos y fervientes excesos, finalmente muero en vuestros devocionales.
in memoriam... no osaré beber de vuestra sangre, ni mucho menos comer de vuestra carne,
Traslaciones y rotaciones se entorpecen
Mientras se suceden sermones
en el momento en que me encuentro espalda con espalda
junto a un moro en la penumbra
mi medula cesa de enraizar junto a los demás robles
una vez que vuestra obicuidad se ha desvanecido.
sortilegios me hacen recordar como era cuando existíais, como eras cuando sonreíais.
mas, vas y vuelves, siempre con distintas máscaras,
en la medida en que vuestra simbiosis írica se nutre de múltiples ortigas.
pero sigo ahí, espalda con espalda, se escucha un ruido metálico, seco y leve a la vez,
¿Quién sois? ¿qué andáis haciendo tan azulado y tarde?
Engaño, nos volvemos a encontrar, aún en los sacramentos.
martes, julio 31, 2007
Caleidoscopio

Abyecta, exiliada, catatónica frente al trío de espejos,
giros convulsionan con mutismo,
una vez que se enturbia con desidia el rabillo
convergen derrelictos mundos brillantes
mismos, equidistantes, concéntricos
bajo el innombrable octaedro de desidia y terror
inmerso en vuestro rito mecánico
un ojo inverbe, invariable, imbécil
trata de verse, viendo
¿Quién eres, t ú o t ú – m i s m a?
paralelepípedos encasillados te apuntan con su vórtice
aquél espacio otro,
aquella senda refractaria
aquél desborde limítrofe
no cesarán de desvariar, hasta que...
circulen todas y cada una de las enajenaciones,
se desgarre una cuerda,
y no quede una gota del inexpugnable plan
ahora...
panteísmos objetarios e insectarios,
sillones omnívoros
tubos archivadores unívocos
diarios vitales vomitivos
labios rojos partidos
cajeros automáticos-autómatas bélicos
etiquetas autoadhesivas aterradoras
timbres alegremente dolorosos
cámaras visoras-visionarias observando desde Mundo Feliz
robos intrincados y conspirados junto a la sombra
intensidades turbulentas, abismantes, dominantes
densidades incitadoras del momento final, ingerible en veneno
aforismos, axiomas y apelaciones hacia {él}
odios paridos, aborrecimientos corporales, autoflagelaciones laxantes
indignantes, incluso asfixiantes simulaciones de una vida normal
muertes desviadoras y anudadoras de troncos
rubores agitados, incesantes gestos, golpes didácticos en una sala
presencias imperturbables, enmudecedoras,
que agobian invisiblemente espacios sombríos
gi-ras-u-na-úl-ti-ma-vez
útero encrispado y agazapado ante el sentido
la enmarañada equis siembra sus límites, infanta
equidistan tus exiguos moldes, no lo niegues
se desplaza vuestro centro, no lo manipules
domingo, julio 08, 2007
la vuelta larga

en medio de la tempestad de tubos fluorescentes y piedras volátiles
bajo la mirada atenta de un sabio que ladró para existir
y que negó rotundamente la existencia de su homologa...
te encontré
entre los subterráneos, cuyos flujos celestes
colisionan con la gravedad con que tú ahogas una página,
hemos caído contando escalones
era una intermitencia demoniaca
era un gran ojo hermanable amarirojo
eran segundos mínimos... en los que...
mi mano magnetizó tu frente y tu ojo examinó mi pupila
en los subterráneos...
atrás quedan aquellas luciérnagas ensangrentadas
aquellos vértigos y planes paranoides infantiles
aquella dicha por morir
se ha deslizado una hoja
se ha descubierto el vestigio de un abandono
se ha creado una marea subterránea de marchas mecánicas
la noche envuelta en una nota
guarda opuestos con la luminosidad del faro,
y a medida que se cierran puertas,
se apagan tránsitos,
vuelve crudo el asfalto...
yo me opongo... cercana
es inútil... aún así, somos incapaces de prescindir de lo inútil...
... no hables
o quebrarás la frágil e inverosímil
vuelta larga.
domingo, marzo 25, 2007
asfixia

a veces turbiamente faltaba el pan
a veces irremediablemente faltaba el aire
sobretodo, cuando los sordos doblan la esquina
al dar las once en el reloj de la plaza azul
nunca quise más que una pasta dentrífica rosa
y un gran espejo para dibujar una gran sonrisa irónica
en el cielo entizado de cigarros a punto de morir
ya no hay caso, tu alambre de púas ha vencido
no habrá ya más caballos tajeados
ni reflejos espias, ni mucho menos
amaneceres tardíos...
miércoles, febrero 07, 2007
Mientras

Frente a un mar de espigas moradas
mi cuerpo embalsamado pide a gritos cordura
mi mente ya juega otros juegos
que mi alma no sigue
que mi alma no alimenta
que mi alma no alberga
porque aquella glándula no existe
Desde las entrañas de la ciudad
desde aquel rincón
surge la voz que sopla mis canciones
el gris cemento juega a las escondidas con mis pasos
donde el sentido contempla la ronda de los guiones blancos
y donde aquella nube intoxica mi sentir
Mi vida gira alrededor de una rueda
mientras aquel desgraciado cuenta los escalones mientras cae,
mientras ese otro miserable cuenta los libros alados en el cielo
el pincel habla y grita simultáneamente
alternando los zumbidos de la mosca láctea
con el flujo etílico de Emanuelle,
desde la vertiente de las entrañas
desde la podredumbre de tu lengua
cae la gota que endurece mis harapos
¿Donde estamos?
Dicen que esta es tierra de moros, pero aun no lo se
porque mientras más nudos tiene la madera
más le ladran los perros a la luna
y aquellas dos moscas se posan sobre la leche tibia
mientras Manuel sigue afuera
-¿Cronopio cronopio?
-cronopio
-¿Hilo?
-Dos, pero uno azul...
miércoles, noviembre 08, 2006
Nada

Desde las anchas orillas del mar de tus sufrimientos proviene la brisa que alimenta mi llama, firmaste a duras penas el armisticio con el destino y te dejaste llevar por la putrefacta herida de la realidad. Sentimos tu perdida, sentimos tu inmovilidad, sentimos tu falta de peso, sentimos tu carestía de sensibilidad. Aun no vislumbro el semblante de tu alma, aun no vislumbro la magnitud de tu espíritu, aun no presiento el sentir de tu aliento. Este juego sucio de trampas y de sombras nos aleja, estas ahí para mí pero no estoy, estoy ahí para ti pero ya no estas. Dimensiones separadas, distancias malditas, pasos perdidos, lagrimas lánguidas. Aquel puño que cerró tu amanecer fue implantado en mi vientre con dolores precisos, exactos, nimios, que acallaron este sentir inexplorado. Inmutable... inerte como aquel vendedor de sedas que vivió su vida como quien observa un día de lluvia, seda... como si tuvieses entre tus manos un pedazo de nada. Seré nada, una muda, ciega y sorda desde ahora y en la hora de nuestra muerte, amen.
miércoles, septiembre 27, 2006
Atada II


