viernes, octubre 10, 2008
Notas
A veces pienso que me vas a escuchar
mientras las calles despliegan pasos,
pasos naufragados que queman el silencio
como se queman bodegas en noches rotas,
noches rotas trizadas por un ardid y cerrar de ojos
hasta que, de cuando en cuando se adelgaza la línea
permeando los minutos de la pieza eterna.
Las notas escurren aún cuando algunas
se congelan en mis manos.
Apenas las escuchas,
te acerco a mi caída.
Aún no sé si soy yo quien quiebra sus rodillas,
o si será el minutero quien arroje los segundos.
lunes, septiembre 01, 2008
habita

Un contrato con el destino posee cláusulas finísimas, cuyas íntimas cifras irán anudando los segundos, hasta la penumbra. Cada vuelta de la tinta en el papel ha de ser demorada, en tanto que ensayada en distintas dimensiones. Cauteloso, mi pulso aguarda agitado, puesto que cada cálculo moldea nada más que el ángulo de la mirada. Por más que cada perímetro señale claro la dis/continuidad del armisticio, esperando caerán las esquirlas de la semilla, mientras las evasivas sigan amilanando su curso.
- me pediste un lugar entre mis sueños, y yo, sólo obtuve lagunas.
.
sábado, agosto 30, 2008
vieja canción
Alguien me ha dicho, que no hay vino más añejo, más cercano a los años, que aquel que no se ha bebido. No hay experiencia, mas si fracaso. Por mi parte, aún estoy cerca, vosotros, lejos.
Devuélveme lo que no alcance a ver, mientras veía, pero no sabía que veía. Devuélveme, lo que no sabia, mientras sabía, pero no sabía que sabía. Devuélveme el mar, la nube gris y el viento blanco. Devuélveme los silbidos, devuélveme las fogatas airadas y las palabras perdidas. Devuélveme la luz sobre los pisos de madera, devuélveme sus pisadas quebradas en el silencio de la noche. Quisiera de vuelta aquello que te regalé mientras colgaba mi armadura, y yo, te envío este mantra.
lunes, agosto 11, 2008
giros
se equivocan los peatones cuando cruzan por las esquinas
siendo que, en realidad, los autos vuelcan siempre a la mitad de la callecita ...
martes, julio 01, 2008
sábado, junio 28, 2008
II.

Si tuviera algo que decir, lo diría
Pero ahora soy tú
Te escucho, soy tú
me vuelco en ti, me anego en ti
Me sumerjo, como tintes de agua hirviendo
Si tuviera algo que decir, lo diría
Pero ahora me vuelvo aquel transeúnte
Que golpea mi hombro
Siento su vapor y su tensión
Con el viento del norte
Si tuviera algo que decir, lo diría
Pero soy el coleccionista del ghetto
Reúno botellas, cintas, papeles de antaño
Que de solo mirarlos, colgados, me tapan la boca
guardo silencio, por la muerte de sus momentos
por asfixiar su ultimo espejeo
Si tuviera que decir las verdades, las diría
Pero no hay oído que aún escuche
El tenue caer de un alfiler
Sin dejar de agudizarlo cuando éste
Acribille su pulgar
Si tuviera que decir algo, lo diría
Pero solo hay fragmento de verdades rotas
Espejeadas y vistas millones de veces
lunes, mayo 05, 2008
escena para el té

jueves, abril 03, 2008
I.
Agua hirviendo
Caen tintes entre la estepa de burbujas
Formando delicados cursos,
Cursos de hilos que caen ingrávidos
, danzantes
Forman pequeñas líneas de gracia
Serpentinas de nada.
Mi cuello se dobla
Olvide lavarme la cara
sábado, marzo 01, 2008
contra / sobre
+shomei+tomatsu.jpg)
contra el pavimento
contra el pavimento se encuentra
contra el pavimento se encuentra una mujer
contra el frío pavimento se encuentra
su zapato de tacón, su cartera de charol, sus cabellos marrón.
su rostro contra el cemento, incita a vislumbrar el vacío abismo de su accidente
los transeúntes por la escena
Cuántos encuentros habría encontrado para encontrarse donde está
acostada sobre un lagar de sudores ajenos
palpando pisadas atrasadas
ahora es el momento
ahora ha encontrado la razón justa
la ha fijado fría en esa extensión gris que hay bajo su mano
e inunda todo su frente
cada sudor, cada pisada, cada vapor
encuentra su razonable medida
cada taza de té evaporada en el ayuno
cada cerrojo interceptado en el esquema
cada hoja del horario inarrancable en la espera
encuentra su indeleble mancha
ahorasobreelpavimento
miércoles, enero 23, 2008
áreas

Es bastante distraida, su comportamiento es bueno, respeta rondas preestablecidas. En su actuar es más bien lenta, es risueña. Presenta dificultad en fundir las siguientes vocales: a-e-u. Grafica al revés el número tres, no reconoce los siguientes números: 5 - 6 - 7 - 9. Le cuesta identificar las siguientes figuras geométricas: círculo, rectángulo. Seguir reforzando lenidad fina. Presenta un lenguaje claro, al igual que en su recapitulación. Reconoce el número de sílabas existentes en un árbol, correspondencia inicio a inicio. Reconoce colores primarios, figuras geométricas e identifica izquierda y derecha. Es reservada con el confesor, le cuesta responder a preguntas. Presenta algunas posturas inadecuadas y esquema parabólico adecuado a su edad. Se lleva bien con sus hostiles, se comunica poco con el arbitro. Le cuesta bastante escribir su nombre, realizar giros, conservar cantidades.
Nota: Reforzar los aspectos deficie n te s.
lunes, enero 21, 2008
Templar

Una caminata exorcizante
sonidos...
a pulsos de vagos recorridos
fluyen trazos finos de entre los ases de luz
la ciudad no duerme
no es capaz
a falta de órganos, no lo fue, ni lo será
tras una ciudad que falla, urde y maquina
sólo corrientes, suministros, cortes en tramite
como si de engranajes hablaran los comensales
fluorescencias me recuerdan la hora
Aún es temprano,
temprano para una patria
un respiro cansado, se vuelve silencioso
paso tras paso, mano a mano
y en un acto imposible
se desconecta cada gesto del otro
cada imagen de la hebra
y viceversa.
la noche ligera bajo una nota
se agita,
ante la saciedad de un vacio ajeno
miércoles, diciembre 12, 2007
Leveluz
Sólo así te veré
conquistó los límites de cada materia,
lunes, diciembre 03, 2007
breve historia de una sonrisa
Una taza de té, mal lavada, con bolsa usada, precaria
en medio de un frío mal nacido, un juego cansado, trenzas conversadas y perros como vacas.
un puñado de hojas cayeron tendidas sobre su faz
se encendieron las luces de la multitud, de la ciudad,
iluminaron el cartón piedra y el celofán
flagelándolos a ratos, como flagelan resfríos en primavera
Aún así, ella vela con resabios endulzados, las tibias notas de un ayer embalsamado. Habla de cantos, paisajes, monólogos táctiles, cuenta gotas en otoño y motas orientales en primavera. Se detiene un segundo, me llama, me pide que me siente a su lado cada primer día. Yo, simplemente, deshago mi orden de arraigo y cuento los pasos de un gato en la niebla.
Danzamos por domingos en parques con sus faroles y giramos cargadas de sarcasmos por las avenidas los feriados. Mas, aún no decide si volver por la estación con su boleto parisino gastado, o si arraigarse por los patios con sus urdiembres y raíces. Dubitativa acoge entre sus opciones la rotonda con sus cantos y hasta la plazoleta con sus ánimas. De cualquier forma, cualquiera de aquellas tardes seguirá clasificando aromas y sabores entre los grilletes, pidiéndome que ordene cada paisaje.
En cada uno…
Hazme señas, y yo desharé el mudo rincón
Quejémonos, lloremos, aturdámonos, corramos, cantemos
con muecas en los labios, arrugas en los ojos y carmín en las mejillas
contigo habrá sonrisas
como habrá rocío
en los recodos del enraizamiento
domingo, octubre 28, 2007
La razón del cobarde

se olvida para recordar
la mano abierta y rota con atadura en mano
se pierde para encontrar
las puntasdepies inmersas en un pastizal de bisagras
se caotiza para ordenar
los recovecos de una vuelta de domingo en tranvía
se dibuja... por ausencia
por dibujo se ausenta
se ausenta por trazos artimaños
se abre una grieta en el tiempo,
se despeja un espejo por salida,
se acurrucan mil fronteras ya diluidas,
se barren fragmentos y
se pierden los trazos de una línea equidistante
de a dos calles
y a plena vereda destripada
ella corre alegre en la roja turbiedad
que lleva por abrigo
- ¿a donde vas?- le preguntaron
- a Pérdida- ella respondió
Luego la mano del cobarde, acoge agobiado los rastrojos de un infinitesimal acorde ya ahogado, viste los duelos y celebra lutos. Gimotea, saca su lupa, esgrime preguntas, garabatea respuestas. Ojos entornados, convulsos y obesos de asombros. Pobre nostálgico, nunca pudo terminar de tejer el velo de los ojos ya perdidos. Pobre infeliz, nunca pudo atravesar un mar de tenues fibras sin quejarse del polvo en sus ojos. Pobre inútil, nunca supo mirar por los cerrojos sin sentir aterrado el sabor de retoños y vástagos.
martes, octubre 23, 2007
Apelación Nº 3
sábado, octubre 20, 2007
encontrar

Se levantó en silencio y le ofreció una taza de café con leche. Era un dos de marzo y la mañana había estado enturbiada por neblinas.
lunes, octubre 15, 2007
hoy, soñé

- Esto lo soñé
sábado, septiembre 29, 2007
Letanía

me culpo agotada de umbrales, sangran a ratos mil lanzas, me cuelgan dos alas difíciles. camino, camino por una tierra secreta, donde maniquíes juegan a lanzarme luciérnagas, donde por más que corra entre los pasadizos, llegaré siempre al mismo pozo. te recuerdo, te recuerdo como si fuese ayer que mi rostro defenso te sacudió de un momento a otro. te recuerdo, te recuerdo en lo femenino, en lo grotesco, en la maravilla y el caos de nuestras infancias. rememoro, rememoro la tibialuz de aquella posada bajo la lluvia, el día en que risas y llantos leyeron nuestros arcanos y tallaron un esbozo de nuestros destinos.
un espacio impensable nos separa a estas alturas, un vacío entre letra y letra guarda nuestras distancias. mujer de los pies firmes, intenso semblante y espontáneas mareas, te escribo infructuosamente desde aquí... desde esta tierra, desde este albergue, desde esta mesa, desde estos lamentos. me cuelgan azules plumas de inevitable vuelo, ya he llorado la muerte del tiempo y he sepultado balbuceos de un adiós imperecedero.
déjame agitar los rosarios que no recé a mi partida, con la tuya y haré de ella el luto de mis difuntos momentos. déjame abrazar las hebras que no tejí cuando me nombrabas y haré de ellas tramas de pequeñas letras. déjame leer las olas, que no busqué cuando me llevabas y haré de ellas océanos de letanías.
han caído sobre mi frente doce fragmentos de un sueño, conjugados por diez infantas. despierto y los retengo cruzados en mi pecho, como una pequeña enferma. convaleciente, se desvanecen como mieses entre mis dedos. de cuando en cuando retengo uno y me deleito entre solitarias sonrisas. de cuando en cuando desfallezco en uno y pestañeo en lánguidas danzas. de cuando en cuando me escondo de uno y un puñado de voces, pistas me reclaman.
¿en qué parte de estas palabras puedo encontrarte?
lunes, septiembre 10, 2007
tremulario

en puntillas, l e v e m e n t e , entro en mi cama. mi pie, aun pequeño e infantil, se estremece por
el frío exasperante. aún me es posible recordar con exactitud como se arrojó el miedo sobre mí.
el denso aire nocturno se mantenía enrarecido junto al cielo de mi pieza. seres invisibles
enarbolaban espadas y cámaras mortuorias me vigilan desde el armario. un ejército de hormigas
se enfila a lo largo de mi piel, un sudor helado surge desde las recónditas profundidades de una
infantil curiosidad
¿vendrán por mí?- solía preguntarme ansiosa entonces. no lo creo, infanta, me respondo ahora.
Distante de aquel momento agobiante, cruzan por mi memoria, retazos de un sueño...
despierto agitada, convulsionada, me siento en la almohada y miro a través de la ventana
de enfrente... un árbol se dobla abruptamente con el arrase del viento, una y otra vez. despierto,
es de noche, la lámpara está aún encendida, para colmo de mi hermano.
pero sigo en el terror, la espalda sudada y el cuerpo en temblor. cruzo mis brazos
contra mi pecho, me aferro a la nada. cada uno de mis sentidos son ahora sigilosos, ningún
movimiento queda sin asimilar.
de pronto... sutilmente, tres pasos se enfilan sobre la madera del pasillo... un dedo que
toca la perilla de mi puerta, como deseando entrar y luego arrepentirse. sin saberlo siquiera,
mis dedos se crispaban ante la inminencia de la llegada de la continuidad, de algo llamado
caos... venía en mi búsqueda. pero mi arrojo y médula, escodíanse
fuera de mí, en manos del miedo feudal.
temblores por doquier. aun espero.

