martes, diciembre 30, 2008




si giran los crepusculos allá a lo lejos
yo estoy quebrando cada impertinecia del tablero
mas, dejo que cada pieza quede a la mitad de su camino
y vuelvo sobre las moscas que dibujaban una daga en medio del cenicero
sin embargo pienso un segundo más tarde cómo se verán los azulejos sin sus abriles
y retomo la cuerda que me lleva al cuarto altillo
pero, esos atardeceres siguen aún afuera
hay que apurarse antes de que hiervan
corro antes de que el duodécimo segundo agote las esperas
aún, como siempre, llego tarde, me distraen entre los dientes del gorrión
pero pienso en esos dibujos y cómo se verían las ampolletas sin esos horribles martillos
el cemento se secó, pero justo aquí

me quedo y en ninguna parte
ven algún día a enrostrarme

sábado, noviembre 29, 2008

composición

cada vez #

entropía

abluciones, constelaciones, fugas, osmosis
, agitación.
. quiebre,


adagio

in utero
.

sábado, noviembre 15, 2008

.



tengo la imperiosa necesidad de perderme entre la gente mientras temblando está de encuentros, encuentros suscitados por la elocuencia del calendario al marcarse las horas de los ventrílocuos nerviosos

viernes, noviembre 07, 2008

.


como no tener piel

y evaporar espinas,

a falta.

viernes, octubre 10, 2008

Notas

.


A veces pienso que me vas a escuchar

mientras las calles despliegan pasos,
pasos naufragados que queman el silencio
como se queman bodegas en noches rotas,
noches rotas trizadas por un ardid y cerrar de ojos

hasta que, de cuando en cuando se adelgaza la línea
permeando los minutos de la pieza eterna.
Las notas escurren aún cuando algunas
se congelan en mis manos.
Apenas las escuchas,
te acerco a mi caída.

Aún no sé si soy yo quien quiebra sus rodillas,
o si será el minutero quien arroje los segundos.

lunes, septiembre 01, 2008

habita







Un contrato con el destino posee cláusulas finísimas, cuyas íntimas cifras irán anudando los segundos, hasta la penumbra. Cada vuelta de la tinta en el papel ha de ser demorada, en tanto que ensayada en distintas dimensiones. Cauteloso, mi pulso aguarda agitado, puesto que cada cálculo moldea nada más que el ángulo de la mirada. Por más que cada perímetro señale claro la dis/continuidad del armisticio, esperando caerán las esquirlas de la semilla, mientras las evasivas sigan amilanando su curso.




- me pediste un lugar entre mis sueños, y yo, sólo obtuve lagunas.





.

sábado, agosto 30, 2008

vieja canción

Un trazo lleno de líneas sucias, formó parte del entizado de mi juego. Marcó la senda a seguir de mi pie arrojando Uno, dos, tres, cuatro… hasta el cielo. Pero esa línea, no es más que una invención. No hay tal. No hay una. Hay ninguna. Multiplicada por miles.
Alguien me ha dicho, que no hay vino más añejo, más cercano a los años, que aquel que no se ha bebido. No hay experiencia, mas si fracaso. Por mi parte, aún estoy cerca, vosotros, lejos.

Devuélveme lo que no alcance a ver, mientras veía, pero no sabía que veía. Devuélveme, lo que no sabia, mientras sabía, pero no sabía que sabía. Devuélveme el mar, la nube gris y el viento blanco. Devuélveme los silbidos, devuélveme las fogatas airadas y las palabras perdidas. Devuélveme la luz sobre los pisos de madera, devuélveme sus pisadas quebradas en el silencio de la noche. Quisiera de vuelta aquello que te regalé mientras colgaba mi armadura, y yo, te envío este mantra.

lunes, agosto 11, 2008

giros





se equivocan los peatones cuando cruzan por las esquinas
siendo que, en realidad, los autos vuelcan siempre a la mitad de la callecita
...

martes, julio 01, 2008

¿Donde

está el hogar?

¿donde
la patria?

...

sábado, junio 28, 2008

II.




Si tuviera algo que decir, lo diría


Pero ahora soy tú
Te escucho, soy tú
me vuelco en ti, me anego en ti
Me sumerjo, como tintes de agua hirviendo

Si tuviera algo que decir, lo diría
Pero ahora me vuelvo aquel transeúnte
Que golpea mi hombro
Siento su vapor y su tensión
Con el viento del norte

Si tuviera algo que decir, lo diría
Pero soy el coleccionista del ghetto
Reúno botellas, cintas, papeles de antaño
Que de solo mirarlos, colgados, me tapan la boca
guardo silencio, por la muerte de sus momentos
por asfixiar su ultimo espejeo

Si tuviera que decir las verdades, las diría
Pero no hay oído que aún escuche
El tenue caer de un alfiler
Sin dejar de agudizarlo cuando éste
Acribille su pulgar

Si tuviera que decir algo, lo diría
Pero solo hay fragmento de verdades rotas
Espejeadas y vistas millones de veces
Antes de que mi retina las trate de retratar

lunes, mayo 05, 2008

escena para el té


tu piensas que hay mente, allí donde tu índice anula




tu piensas que hay norma, allí donde tu armadura resuena




mas, no hay tal, ni la hubo donde creíste




esa mente, se ahogó en algún lugar




entre tu vórtice y el mío




calma, no hay tiempo que acelerar ni atrasar




somos espejos, si lo quieres, seres espejeantes




nada retenemos, puesto que algo




se pone frente a ti




parpadeas te inquietas asimilas




luego




hablas te indignas vociferas




como si en eso se te fuera la vida




llenas tu taza hasta el vórtice




y continúas hasta el platillo.




allí donde piensas dominas




allí donde no te desligas




allí, tu taza... se ha desbordado










calla y pronto verás el reflejo

jueves, abril 03, 2008

I.





Agua hirviendo

Caen tintes entre la estepa de burbujas

Formando delicados cursos,

Cursos de hilos que caen ingrávidos

, danzantes

Forman pequeñas líneas de gracia

Serpentinas de nada.

Mi cuello se dobla

Olvide lavarme la cara

sábado, marzo 01, 2008

contra / sobre



contra
contra el pavimento
contra el pavimento se encuentra
contra el pavimento se encuentra una mujer

contra el frío pavimento se encuentra
su zapato de tacón, su cartera de charol, sus cabellos marrón.
su rostro contra el cemento, incita a vislumbrar el vacío abismo de su accidente

las nubes muerden al calendario un día de invierno,

los transeúntes por la escena

zurcen una inercia absoluta e inescrutable

¿cuántas veces soñó que recordaba esta casualidad?

Cuántos encuentros habría encontrado para encontrarse donde está
acostada sobre un lagar de sudores ajenos
palpando pisadas atrasadas
respirando los vapores del progreso


ahora es el momento
ahora ha encontrado la razón justa
la ha fijado fría en esa extensión gris que hay bajo su mano
e inunda todo su frente
cada sudor, cada pisada, cada vapor
encuentra su razonable medida
cada taza de té evaporada en el ayuno
cada cerrojo interceptado en el esquema
cada hoja del horario inarrancable en la espera
encuentra su indeleble mancha
ahorasobreelpavimento

miércoles, enero 23, 2008

áreas




Es bastante distraida, su comportamiento es bueno, respeta rondas preestablecidas. En su actuar es más bien lenta, es risueña. Presenta dificultad en fundir las siguientes vocales: a-e-u. Grafica al revés el número tres, no reconoce los siguientes números: 5 - 6 - 7 - 9. Le cuesta identificar las siguientes figuras geométricas: círculo, rectángulo. Seguir reforzando lenidad fina. Presenta un lenguaje claro, al igual que en su recapitulación. Reconoce el número de sílabas existentes en un árbol, correspondencia inicio a inicio. Reconoce colores primarios, figuras geométricas e identifica izquierda y derecha. Es reservada con el confesor, le cuesta responder a preguntas. Presenta algunas posturas inadecuadas y esquema parabólico adecuado a su edad. Se lleva bien con sus hostiles, se comunica poco con el arbitro. Le cuesta bastante escribir su nombre, realizar giros, conservar cantidades.

Nota: Reforzar los aspectos deficie n te s.

lunes, enero 21, 2008

Templar


Una caminata exorcizante


sonidos...


a pulsos de vagos recorridos
fluyen trazos finos de entre los ases de luz


la ciudad no duerme
no es capaz
a falta de órganos, no lo fue, ni lo será


tras una ciudad que falla, urde y maquina
sólo corrientes, suministros, cortes en tramite
como si de engranajes hablaran los comensales

fluorescencias me recuerdan la hora
Aún es temprano,
temprano para una patria

un respiro cansado, se vuelve silencioso

paso tras paso, mano a mano
y en un acto imposible
se desconecta cada gesto del otro
cada imagen de la hebra

y viceversa.



la noche ligera bajo una nota

se agita,

ante la saciedad de un vacio ajeno

miércoles, diciembre 12, 2007

Leveluz




Veo quien eres ahora,



bajo la suavidad de sombras,

equidistando eternamente de focos y penumbras.


Se gradua una luz,

las líneas se vuelven sucias,

te alejas, te envuelves en pequeñas mascarillas,

sobrepasas la sombra y quiebras el sólido cemento.


Sólo así te veré

una vez que se encienda la luz,

y finalmente muera el imperio,

el imperio que alguna vez

conquistó los límites de cada materia,

saturando su porvenir.



caen velos

soplan vientos

se encienden luces



aún espero

lunes, diciembre 03, 2007

breve historia de una sonrisa

Para la señorita de las puertas


Una taza de té, mal lavada, con bolsa usada, precaria
en medio de un frío mal nacido, un juego cansado, trenzas conversadas y perros como vacas.
un puñado de hojas cayeron tendidas sobre su faz
se encendieron las luces de la multitud, de la ciudad,
iluminaron el cartón piedra y el celofán

flagelándolos a ratos, como flagelan resfríos en primavera


Aún así, ella vela con resabios endulzados, las tibias notas de un ayer embalsamado. Habla de cantos, paisajes, monólogos táctiles, cuenta gotas en otoño y motas orientales en primavera. Se detiene un segundo, me llama, me pide que me siente a su lado cada primer día. Yo, simplemente, deshago mi orden de arraigo y cuento los pasos de un gato en la niebla.



Danzamos por domingos en parques con sus faroles y giramos cargadas de sarcasmos por las avenidas los feriados. Mas, aún no decide si volver por la estación con su boleto parisino gastado, o si arraigarse por los patios con sus urdiembres y raíces. Dubitativa acoge entre sus opciones la rotonda con sus cantos y hasta la plazoleta con sus ánimas. De cualquier forma, cualquiera de aquellas tardes seguirá clasificando aromas y sabores entre los grilletes, pidiéndome que ordene cada paisaje.
En cada uno…
Hazme señas, y yo desharé el mudo rincón

Quejémonos, lloremos, aturdámonos, corramos, cantemos
con muecas en los labios, arrugas en los ojos y carmín en las mejillas



contigo habrá sonrisas


como habrá rocío
en los recodos del enraizamiento

domingo, octubre 28, 2007

La razón del cobarde





se olvida para recordar

la mano abierta y rota con atadura en mano


se pierde para encontrar

las puntasdepies inmersas en un pastizal de bisagras


se caotiza para ordenar

los recovecos de una vuelta de domingo en tranvía



se dibuja... por ausencia
por dibujo se ausenta
se ausenta por trazos artimaños

se abre una grieta en el tiempo,
se despeja un espejo por salida,
se acurrucan mil fronteras ya diluidas,
se barren fragmentos y
se pierden los trazos de una línea equidistante



de a dos calles

y a plena vereda destripada

ella corre alegre en la roja turbiedad

que lleva por abrigo


- ¿a donde vas?- le preguntaron

- a Pérdida- ella respondió



Luego la mano del cobarde, acoge agobiado los rastrojos de un infinitesimal acorde ya ahogado, viste los duelos y celebra lutos. Gimotea, saca su lupa, esgrime preguntas, garabatea respuestas. Ojos entornados, convulsos y obesos de asombros. Pobre nostálgico, nunca pudo terminar de tejer el velo de los ojos ya perdidos. Pobre infeliz, nunca pudo atravesar un mar de tenues fibras sin quejarse del polvo en sus ojos. Pobre inútil, nunca supo mirar por los cerrojos sin sentir aterrado el sabor de retoños y vástagos.






martes, octubre 23, 2007

Apelación Nº 3




Lección nº 524. Manual Docente


Nunca osar dar vuelta la página, ni mucho menos hacerlo sin emitir estruéndos. Al contrario, es preciso atormentar el rabillo golpeándolo hasta desviarlo.



sábado, octubre 20, 2007

encontrar




Se levantó en silencio y le ofreció una taza de café con leche. Era un dos de marzo y la mañana había estado enturbiada por neblinas.


Pensó que de sucederse marzos como se desencadenan voces bajo el silencio embalsamado, cada tecla de cada recado bajaría a humedecerse en medio de un papel. Así se irían jactando sinsabores ante las importunadas dichas. Aún más, cada marzo traería consigo nuevos abriles. Hasta creyó que las antiguas radios dejarían en su momento de ejecutar con interferencia desequilibrios geográficos y los aturdidos amaneceres prometerían aplacar sus marrones. En ese caso, un cerrardeojos me resultaría suficiente para dejar de agotar treguas y bailar esperas. Aún cuando una taza me vigila hiperventilada al borde de un naufragio de servilletas.


Recuerda que fue el esgrimista quien que quiso descubrirse. No, mi retoño, no fue así. Fuiste tú quien derramó las lancetas antes de que alguien pudiese bajar la muñeca del apliqué. Sino, ¿de qué serviría descender hacia la ventana dejando que cada naranja se quiebre de una vez por todas?